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Domingo, 27 de Noviembre de 2011 17:00

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Tercer Paso (Como Mejorar Tu Paso Interior)

 

Antes de continuar, me quiero asegurar de que vas entendiendo el asunto. Por eso quiero remarcarte que nada pasa en la vida porque sí. Hay un por qué que debes ir encontrando, sin prisa pero sin pausa. Y tú tienes un caudal de energía que generalmente no aprovechas porque lo repartes en una gran cantidad de asuntos, algunos importantes y otros no. Si concentras tu atención, y por tanto tu energía, en pocos temas, verás que vas encontrando nuevos y mejores caminos para resolver las cuestiones que se vayan presentando en ellos.

El quid de la cuestión es cómo puedes saber cuáles son los asuntos en los que debes concentrar tu energía. No hay una 'lista' previa. Tú los elegirás, aunque no sin ayuda. Y esa ayuda provendrá en el momento preciso, de los hechos o personas indicados.

Es como si todo el Universo estuviera dependiendo, para darte una mano, de que prestes atención a los 'detalles' y solicites esa orientación. Tienes que dejarte llevar. Tu propia inquietud actual, que ojalá no se apague nunca, hará de motor.

Andando el camino aparecerán los paisajes. Es toda una aventura, la aventura de tu vida, la más importante. Y ya la comenzaste hace tiempo, o lo estás haciendo ahora, al leer esto, que no llegó a tu poder 'porque sí'. Puedes sacarle provecho o dejarlo a un lado sin más. Tú eliges. Es tu vida. Es tu realización. Es tu felicidad.

'¿No llegó un poco tarde?'. ¿Tarde? Por supuesto que no. Llegó en el preciso momento en que lo necesitabas. Antes no te hubiera servido, no lo hubieras comprendido, no hubieran sentido que podías sacarle el 'jugo'. Ahora sí. Es el momento, te repito. Hoy, ahora, aquí, ya.

Sigamos avanzando. Tu vida fluye hacia algún desconocido lugar. Hasta ahora, quizá habías tratado de torcer su rumbo natural. Habías interpuesto o dejado interponer diques, creado o dejado crear a otros zanjas para llevarla hacia un destino forzado y prefijado. ¿De qué sirvió? Aprendiste algunas cosas, pero te cargaste de resentimientos que podrías haber evitado. Tienes que dejar que fluya libremente. El agua no choca contra los obstáculos, los rodea y hasta los desgasta con su mansa pero persistente acción. Tú eres el agua que a todo puede vencer. Tu invencibilidad, como te he dicho antes, será tan cierta como tú la creas cierta.

Ya has notado que ocurren muchas cosas en el preciso momento en que deben ocurrir. Ese 'sincronismo' es también, según algunos filósofos, una ley natural. Entonces, anota en un 'diario personal' cada vez que notes que uno de esos hechos simultáneos aparece en tu vida. Ésas que, los que no saben, llaman 'casualidades'. Vas a ver que tu diario se irá llenando con esas anotaciones. Es cuestión de que prestes atención.

En el paso anterior de alguna manera te mentí. Te dije que te iba a mostrar 'casualidades' que cambiaron la vida de ciertas personas. No lo haré. Lo harás tú, en tu cuaderno y con tu propia realidad. Porque estos asuntos no se aprenden 'en cabeza ajena'.

Vamos a un plano más general. Tú eres, decía Ortega y Gasset, tú y tu circunstancia. Si hubieses nacido en otra época, serías diferente. Pero naciste ahora y aquí. Entonces tu entorno va a interactuar con tu interior, y ambos van a modificarse por eso.

¿La realidad que vives es mala? No es ni mala ni buena, simplemente 'es'. Si algún día tu vas a calificarla de 'buena' o 'mala' será en función de lo que hayas hecho con ella. Así que no le eches la culpa a las circunstancias. Son el 'ambiente' en el que te debes mover. Un ambiente que puedes modificar a voluntad, poco a poco, con un crecimiento interior que disminuya la importancia de la situación exterior.

Hay quien dice, muchos quizá, que todo esto es una bobería. Que uno no es lo que quiere ser sino lo que lo dejan ser. Que por mucho que uno se esmere, los demás lo conducen hacia un inevitable destino. ¿Es verdad?

Para ellos, seguramente sí. Su estructura interior es débil, culpan a todo y a todos por lo que les pasa o por lo que no les pasa. Nunca son ellos los culpables.

Pero tú has captado que hay algo diferente. Y ahora eres responsable de lo que te pase en adelante. Responsable, nunca culpable. Aunque también voy a enseñarte a perdonarte tus errores. Porque la vida es linda. Éste no es un valle de lágrimas; tan sólo es una escuela a la que vinimos para aprender.

 

Cuento

Todo cuanto nos rodea es un gigantesco espejo donde nos reflejamos todo el tiempo; lo que vemos en él es nuestra forma de percibir el mundo.

Si nos agrada lo que nos rodea tanto como si nos desagrada, será siempre la forma como nos vemos a nosotros mismos.

Cuando vemos cualquier cosa que no nos agrada, tenemos la oportunidad de perdonar algo de nuestro pasado, ver compasivamente actitudes de otras épocas o entender que no estamos molestos por lo que creemos.


La gente parece no ver que sus opiniones sobre el mundo, son también una confesión de su carácter

 

 

 

 
AMESA - Associacio Ment Sana Alcasser (Valencia)