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Lunes, 09 de Enero de 2012 07:52

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Noveno Paso (Como Mejorar Tu Paso Interior)

 

Seguramente muchos de tus conocidos van descubriendo tus cambios y, porque te aman, eso los hace sentir felices. Otros se están comenzando a preocupar por 'tú antes no eras así', lo que significa que ya no pueden 'utilizarte' como antes lo hacían. Y también hay otros que te advierten que esas nuevas ideas que alguien te está metiendo en la cabeza te pueden trastornar y llevarte por mal camino. Todos tienen razón.

Estás mejor, menos dependiente, con más seguridad. No estás tan incondicionalmente al servicio de los demás porque ocupa parte de tu tiempo tu desarrollo personal. Y estás jugando un juego peligroso que puede llevarte a creer que eres Dios y que en ti está la solución de todos los problemas del Universo.

En tu interior hay muchas respuestas, muchísimas, pero no todas. Ya lo irás diferenciando. El camino bien andado tiene que llevarte al equilibrio, y a la búsqueda permanente de tu superación. No es una colección de recetas mágicas, sino una manera de hacer mejores preguntas.

Es bueno si lo usas bien. Mesura, calma, reflexión. Sin prisas, sin ansiedades, buscando obtener el máximo rendimiento posible de tu sabiduría interior, para conectarte mejor con la Sabiduría exterior. Creo que me comprendes bien.

Hoy vamos a probar cómo obtener respuestas de tu interior. Pensarás que es como meditar, aunque cualquier experto te dirá que 'meditar' es otra cosa, y tendrá razón.

Busca un lugar cómodo en el sitio que prefieras. Asegúrate que nadie va a molestarte durante una media hora. Ubícate confortablemente y respira profundamente varias veces, prestando atención a esa respiración.

Relaja tu cuerpo. Relaja tu mente. No trates de pensar en nada en particular. Déjate fluir.

Cuando notes que todo está bien, comienza a rastrear en tu interior buscando el centro de tu ser, en cualquier lugar que esté. Imagina que en ese punto interior se encuentra, acumulada, toda tu sabiduría.

Elige un tema que te esté preocupando actualmente y formúlate preguntas que se correspondan con tus dudas respecto de ese tema. '¿Qué debo hacer con esto?' '¿Qué puedo aprender de lo que me está pasando?', y otras así.

Escucha las respuestas que van a surgir de tu interior, de ese centro que has elegido. No razones, intuye. No les busques lógica ni sentido. Solamente escucha. Aprovecha esa comunicación con tu sabiduría interior y, a través de ella, con la Sabiduría universal (con tu Dios, si crees en Él - con el Universo mismo, si te parece mejor).

Cuando sientas que has logrado todas las respuestas pretendidas, o, al menos, todas las que te sientes capaz de lograr en estos momentos, deja de 'meditar'.

Obra según te indicó tu intuición. Verás que las dificultades comienzan a ser superadas. Y notarás que aumentan las coincidencias positivas, o quizá en realidad no aumentan, sino que ha aumentado tu capacidad para percibirlas.

Si no te ha sido fácil realizar este ejercicio, presta atención a qué cosas te perturbaron. Si te resultó difícil concentrarte, si el punto buscado en tu interior no era realmente un punto sino una zona difusa que cambiaba de lugar durante el procedimiento, si no te fue fácil formular las preguntas apropiadas, si te costó percibir las respuestas, si no lograste escucharlas o comprenderlas, ... Todo irá mejorando con la práctica. La próxima vez quizá te resulte más sencillo, o la siguiente vez. Cuando esta 'autoconsulta' se transforme en un hábito, ya no necesitarás ni siquiera del silencio ni de la soledad. Podrás realizarla casi en cualquier momento o circunstancia.

Ésta y otras técnicas te enseñarán a relajarte, a distenderte, a utilizar racionalmente tu energía moderando su consumo y reponiendo la gastada para sentirte siempre bien. Y ya sabes que tienes que estar en guardia para evitar los 'vampiros'.

Te dejo algo para que reflexiones hasta nuestro próximo encuentro:

  • ¿Estimas que muchos de tus problemas anteriores y presentes surgieron de tu manera de ser?
  • ¿Cómo podrías definir tu familia en cada etapa de tu vida?
  • ¿Quién dirigía esa familia en cada oportunidad, y cómo usaba esa persona su energía?
  • ¿Qué valores te fueron inculcados durante tu infancia?

 

Aprovecha para hacer una revisión de los pasos que ya hemos dado juntos. Evalúa tu desarrollo hasta ahora. Pide ayuda, a quien creas conveniente, para superar tus dificultades: pedir no revela debilidad sino fortaleza. Y ten cuidado: puedes conseguir lo que pidas.

Recuerda que, como siempre, estoy en un lugar del Universo para ayudarte a crecer. Porque eso me ayuda a crecer. Hasta el próximo paso.

 

 

 

 
AMESA - Associacio Ment Sana Alcasser (Valencia)