Imprimir E-mail
Domingo, 04 de Marzo de 2012 12:38

Inicio \ Cuentos Publicados

 

Catorceavo Paso (Como Mejorar Tu Paso Interior)

 

¿Ves amigo? Allí está la cima, o, al menos, el final de este viaje juntos. ¿No es hermoso ver, allá abajo, el valle donde alguna vez sufriste tanto y que, desde aquí, parece conquistable?

¿Y cómo hemos logrado esto que logramos? Simplemente decidiendo lograrlo. Aprendiendo y practicando.

A propósito, ¿has hecho algo de lo que te sugerí para tener tu cuerpo más 'afinado'? ¿Te resultó útil? Si decidiste hacerlo y te sirvió, muy bien. Si no, no te preocupes. Hay muchísimas otras formas de facilitar el éxito en esta propuesta de sentirse bien.

Pero vamos a seguir reflexionando sobre las causas de todo lo bueno y de todo lo malo que te ha ocurrido, te ocurre y te ocurrirá. Quizá el tema fundamental es 'cómo eres', lo cual nos lleva a los previos interrogantes: '¿Qué eres?', '¿Por qué estás aquí?', '¿Por qué y para qué eres lo que eres?', etc., es decir, a las cuestiones básicas del ser humano desde siempre y, seguramente, para siempre.

Porque no es sencillo dar siquiera respuestas mínimas satisfactorias sobre esto. Son problemas que no tienen soluciones finales y, según los orientales, 'un problema sin solución no es un problema'.

En realidad solamente podemos intentar conocer ese 'cómo eres' y ver qué podemos hacer con eso que eres para mejorar tu calidad de vida interior.

Eres heredero de un linaje, de una carga cultural, de un bagaje que tiene similitud con los recibidos por los hijos de los primeros padres humanos pero que se ha completado con circunstancias del aquí y del ahora. El proceso evolutivo se ha venido desarrollando desde aquellos primeros seres humanos, y tú eres un paso en esa evolución que continuará.

Tus padres, abuelos, bisabuelos, etc. hicieron cosas y dejaron de hacer otras. El saldo es la herencia que recibiste, la que te fue entregada en parte genéticamente y en parte culturalmente cuando te educaron (o no te educaron) de pequeño. Sueles cuestionarte tanto 'la pesada herencia recibida', que utilizas tiempo y energía en revisar tu pasado en lugar de aplicar tus esfuerzos a tu presente y futuro.

Pero, pese a que no suele serte demasiado útil más que para resolver las cuestiones que él mismo te crea, revisar el pasado te retrasa en la evolución personal. ¿Cómo puedes evitar esta demora? ¿Cómo puedes superar las angustias que lo heredado te provoca para dedicarte a utilizar tu genoma personal y lo culturalmente aprendido, a favor y no en contra de tu felicidad?

No es nada fácil, aunque no es imposible disminuir los efectos negativos de ese constante 'mirar atrás'. Por eso, detén un momento el vehículo, mira por el espejo retrovisor, convéncete de que lo pasado ya fue, y de que lo que nos dejó es como es.

Siguiendo con la comparación automovilística, si acabas de pisar un perrito, por más que lo mires y lo vuelvas a mirar por el espejo retrovisor el perrito no resucitará. Y, como seguirás andando, corres el riesgo de pisar muchos otros perritos por estar ocupado en el que pisaste antes. ¿Está claro?

¿Cuánta importancia significa para tu vida los padres que has tenido? ¿Cómo tu infancia marcó el rumbo de tu presente y de tu futuro? Es importante, según los maestros, que te preguntes si hubo un propósito en que nacieras en la familia que naciste y en que te pasara lo que te pasó en la niñez. Y, en caso afirmativo, sabiendo quién y cómo eres, aprovechar la verdad descubierta, para apoyarte energéticamente en ella, o, al menos, quitarte las dudas y disminuir la necesidad de hurgar más en tu pasado personal.

Cuando encuentras el propósito que el Universo (o el Creador) tuvo para colocarte allí, en esa familia y en esas circunstancias, y posibilitar que te pasaran las cosas buenas y las cosas malas que te ocurrieron por ello, el panorama general se suele aclarar notablemente.

En una famosa novela se le dice al protagonista: 'Usted está aquí porque es donde necesita estar para continuar evolucionando. Toda su vida ha sido un largo camino que lo condujo directamente a este momento.' ¿Puedes aplicar esto a tu propia vida? ¿Qué te trajo a este lugar, en estos tiempos? ¿No será que tienes una misión específica para cumplir?

Todo lo que hiciste hasta hoy, ¿no fue una preparación para lo que hoy tendrás que hacer? Y lo que hiciste antes y lo que hagas hoy, ¿no será una preparación para lo que vayas a hacer mañana?

Que estemos juntos, tú y yo, dos entre miles de millones, comunicándonos y tratando de mejorar nuestras vidas, ¿no será un recurso del Universo (o del Creador) para que podamos ayudarnos mutuamente a alcanzar esa ya tan cercana cumbre?

Podíamos no habernos encontrado nunca. Era lo más probable. Pero aquí estamos, juntos, aquí y ahora. Porque ambos lo decidimos.

Y eso me hace muy feliz. Aunque mañana deba ver cómo das los últimos pasos con mi ayuda, para saber que luego seguirás tu camino solo, fuerte, adulto, porque ya no me necesitarás.

Repón tus fuerzas.

Mañana acariciarás la gloria

 

 

 
AMESA - Associacio Ment Sana Alcasser (Valencia)