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Domingo, 22 de Julio de 2012 12:32

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Paciencia

 

Alguna vez escribí: "De todos mis defectos el que sale de mi control es este maldito afán de todo querer controlar."

Jajaja, sí, y esta idea iba de la mano con otra que también publiqué:

"A mi, que me encanta la estabilidad de todo... ...menos de la incertidumbre."

Ahora con UCDM me doy cuenta de que esa incertidumbre no era más que otro disfráz del miedo, ese miedo que no es sino un síntoma de la profunda sensación de pérdida. Cuando escribí esa cita, la idea de que era posible perder la pareja me generaba un miedo disfrazado de incertidumbre.

Incertidumbre, que defino como un estado de intranquilidad derivado de no gozar de la certeza en el resultado final.

Pero por igual la incertidumbre puede revestir a cualquier otra sensación de pérdida o carestía, sea a causa de la salud, del empleo, de la libertad, etc.

Entonces puedo decir que estaba parada en el miedo y por ende basada en la escasez que me obligaba al hecho de conseguir, obtener, tener.

Pero regreso al planteamiento anterior y me pregunto:

a)¿de qué siento incertidumbre?

b)¿es esa incertidumbre un disfráz del temor a perder x,y ó z?

Bien dice UCDM que las preguntas son emitidas por el ego para exponer su punto de vista y este es el caso. Ya he planteado las preguntas, ahora tu que "casualmente" estás leyendo este texto háztelas y respóndetelas.

No traería las ilusiones a la luz si no supiera que la luz desvanece la oscuridad, así que con ayuda del Espíritu Santo acompáñame a desvanecer esas ilusiones.

Veamos la incertidumbre laboral, por ejemplo cuando vas a una entrevista de trabajo

¿En dónde estás parada? ¿Estas plantada en el miedo? ¿Vas a la entrevista sabiendo que hay en tu estómago un temor a no conseguir el empleo, por la cadena de ilusiones que eso representa, porque crees que eres carente y que te hace falta algo que la remuneración puede suplir?

¿En dónde estás parada? Sólo hay dos opciones. Miedo o Amor (escasez o abundancia).

Acudir a una entrevista de trabajo desde el amor, me fortalece, porque no da cabida a la incertidumbre, porque el amor es perfecta certeza, no hay cabida al miedo.

Con el amor es imposible perder aún cuando el amor sólo sepa dar, es un amor inagotable, incondicional, da, da, y da, nunca se acaba, nunca se pierde. En el reconocimiento de que dar y recibir es lo mismo, el amor se extiende desde mí hasta sí mismo.

¿Ves la diferencia entre las dos posiciones?

¿Cuál te parece más conveniente? ¿Más empoderadora?

Sí, yo también prefiero la que me da paz.

Pero hablábamos de la incertidumbre y ésta siempre está ligada al tiempo, "la incertidumbre" podría ser fácilmente media hermana de "la preocupación" y "de la impaciencia" que son hijas naturales del tiempo. (jajaja, qué manera tan ocurrente de explicarme la dinámica de la familia disfuncional de las ilusiones, creo que no me lleva a nada, pero en el ínterin estoy divertísima escribiendo. Pero bueno, ya no me distraigo).

"Exclama mi ego inquisidor, porque mi ego quiere estar en control de todo, quiere saber. ¿cuánto falta? ¿qué hace falta? ¿cuál es el próximo paso?" Lo quiere saber todo, porque le encanta estar en control. Viene el Espíritu Santo y precisa: no falta nada, el próximo paso es esperar.

Mi ego preguntón cuya misión es distraerme del presente, del aquí y del ahora; se queda callado un ratito y luego dice "ya esperé dos semanas, cuándo veo el resultado".

Nuevamente con UCDM el Espíritu Santo dice "sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos."

¿Y de dónde saco la paciencia? jajaja, mi ego nunca se calla, así como mi mente nunca deja de pensar. Pero buena pregunta, así que, amada mi misma: la paciencia viene de saber que todas las cosas sin excepciones actúan conjuntamente para el bien, viene de saber que el resultado final es perfecto, y que todo cuanto acontezca será exactamente como lo he pedido. Se trata más de una resolución feliz, que de una "abnegada" resignación; se trata de un "liberalismo" (laissez faire, laissez passer) espiritual cien por ciento emancipador. La certeza me quita las cadenas de la vulnerabilidad, de la defensión, me redime de la esclavitud del tiempo y me deja claro que el amor descansa en la certeza y lo traduce en total aceptación.

Bien, esto me devuelve mi identidad, no la que el ego quiere que yo compre, sino la que es mi herencia natural, soy el Hijo de Dios, estoy a salvo, soy Amor porque el Amor me creó, tengo un sólo propósito unificado y unificador. Es imposible perder. Aquí y ahora en el eterno amor que no tiene principio ni final descanso en la tranquilidad de la certeza de que todo tendrá un desenlace feliz.

Respiro y suspiro mientras releo:

"Los que están seguros del resultado final pueden darse el lujo de esperar y esperar sin ansiedad. La paciencia es algo natural del Universo. Todo lo que ve son resultados seguros en un tiempo que tal vez aún le sea desconocido, pero que no pone en duda. El tiempo será tan apropiado como la respuesta. Y esto es verdad con respecto a todo lo que ocurre ahora o en el futuro. El pasado tampoco sostiene errores; ni nada que no sirviera para beneficiar al mundo, o a aquel a quien aparente­mente le ocurrió. Quizá esto no fue comprendido en su momento. Aun así, el maestro de Dios está dispuesto a reconsiderar todas sus decisiones pasadas, si éstas le están causando dolor a quien sea. La paciencia le es natural a los que confían. Seguros de la interpretación final de todas las cosas en el tiempo, ningún resultado, ya visto o por venir, puede causarles temor alguno."

 

 

 
AMESA - Associacio Ment Sana Alcasser (Valencia)