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Lunes, 12 de Noviembre de 2012 08:37

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Sentimientos Naturales

 


 

Los sentimientos naturales hacen al hombre en estado natural armónico y pacífico como el resto de la naturaleza.

Eric Berne, el creador del análisis transaccional presentó a la comunidad científica, un esquema sentimental natural conformado por cinco sentimientos: Miedo, ira, amor, tristeza y alegría.

Un maestro de vida me mostró ese mismo esquema solo que él adicionó un sentimiento, la seguridad, con este sentimiento completó el esquema emocional dándole soporte teórico al equiparar el esquema natural emocional con las leyes generales de la naturaleza.

Ley causa – efecto; correspondencia, retribución o ley de la atracción: cada sentimiento se traduce en movimiento, y este en nuestra realidad interna es química celular; hormonas y neurotransmisores. Los sentimientos se traducen en energía física, nos convertimos literalmente en lo que sentimos.

Ley de la polaridad: los sentimientos naturales funcionan en polaridades: tres parejas polares complementarias ajustadas a la dualidad natural de la vida.

Un polo placentero; Seguridad, amor y alegría; un polo no placentero, miedo, ira y tristeza. En la naturaleza estas polaridades se expresan el lo masculino y lo femenino, el invierno y el verano, la luz y la oscuridad.

Los sentimientos naturales tienes una jerarquía que se soporta en las leyes naturales de supervivencia y en la jerarquía de las necesidades y los propósitos humanos.

Sentimientos aprendidos, no naturales:

Constituyen la distorsión de los sentimientos naturales generan negatividad, destructividad, mal estar, mal sentir.

Generan fracaso, enfermedad y sufrimiento, fueron aprendidos por el niño antes de los 7 años, para responder al mandato de sus padres de suprimir o no sentir las emociones naturales.

Son sustitutos de las emociones sanas, ante la imposibilidad de sentir, el niño rebusca en su ambiente, ¿qué puedo sentir para sobrevivir en esta familia?, ¿qué sienten los mayores?

  • Constituyen el propósito, el “por qué” y el “para qué” del guión mental o argumento de vida, que no es otra cosa que la distorsión del placer, del deseo de la necesidad.
  • Impiden y sabotean toda conducta de cooperación e intimidad.
  • Producen enfermedad, fracaso y sufrimiento.
  • Generan adicción a la destructividad: fracaso, enfermedad, sufrimiento.
  • Frases como “Me siento mal o estoy mal” ocultan estos sentimientos.

Para no sentir Miedo aprendimos: Agresividad, Prepotencia, Audacia, Hostilidad.

Para no sentir Seguridad aprendimos: Confusión, Desesperación, Impotencia, Falso miedo, Ansiedad, Angustia, Invaloración, Inadecuación, Inseguridad, Preocupación.

Para no sentir ira aprendimos: Odio y depresión.

Para no sentir Amor aprendimos: Prepotencia, Rencor, Celos, Soledad, Rivalidad, Hostilidad, Lastima, Venganza.

Para no sentir Tristeza aprendimos: Resentimiento, impotencia, Falso triunfo, Falsa alegría.

Para no sentir Alegría aprendimos: Culpa, Envidia, Falsa Tristeza, etc.

Para no sentir ninguno de nuestros sentimientos naturales aprendimos la indiferencia.

 

 

 
AMESA - Associacio Ment Sana Alcasser (Valencia)